
Protegernos los pies es algo que venimos haciendo desde hace más de 15.000 años. Hoy en día la reparación de calzado no ha dejado de ofrecer servicios de la más alta calidad combinando las tareas más artesanales con la maquinaria más innovadora. Según cuenta Plinio el Viejo, Apeles, un afamado pintor griego, expuso sus obras y un zapatero corrigió un error en una sandalia. Al día siguiente el zapatero criticó otro detalle, y el pintor le espetó: zapatero a tus zapatos.




